Productos químicos para Piscinas

Gama profesional de productos químicos para piscinas. Te ofrecemos una línea completa para el correcto mantenimiento de piscinas, así como para tratamientos de pretemporada de baño

Productos profesionales para tratamiento de choque y pretemporada

Productos profesionales para el mantenimiento de la piscina

¿Qué productos usar para mantener el agua de la piscina?

Las piscinas son oasis de frescura y recreación durante los cálidos meses de verano. Sin embargo, detrás de su apariencia cristalina y tentadora, existe un delicado equilibrio químico que debe mantenerse para garantizar la seguridad y el disfrute de los bañistas. Los productos químicos desempeñan un papel fundamental en este proceso, siendo esenciales para mantener el agua limpia y libre de bacterias y algas. En este artículo, exploraremos la importancia de estos productos y cómo utilizarlos de manera adecuada para el mantenimiento de piscinas.

Desinfección: Clave para un Agua Saludable

Uno de los aspectos más importantes del mantenimiento de una piscina es la desinfección del agua. Esto implica la eliminación de bacterias, virus y otros microorganismos que pueden proliferar en un ambiente cálido y húmedo como el de una piscina. Para lograr una desinfección eficaz, se utilizan principalmente dos productos químicos: cloro y bromo.

El cloro es el desinfectante más comúnmente utilizado en piscinas. Se presenta en forma de tabletas, polvo o líquido y se añade al agua para matar las bacterias y mantenerla limpia y segura para el baño. Por otro lado, el bromo es una alternativa al cloro que se utiliza especialmente en spas y piscinas interiores, ya que es más estable a altas temperaturas y pH elevado.

Control del pH: Equilibrio Crucial

Además de la desinfección, otro aspecto fundamental del mantenimiento de piscinas es el control del pH del agua. El pH es una medida de la acidez o alcalinidad del agua, y un nivel adecuado es crucial para garantizar la eficacia de los productos químicos y la comodidad de los nadadores. El rango ideal de pH para una piscina suele ser entre 7.2 y 7.6, ligeramente alcalino.

Para ajustar el pH del agua, se utilizan productos químicos conocidos como reguladores de pH. Estos productos pueden ser ácidos, como el ácido muriático, para reducir el pH, o alcalinos, como el carbonato de sodio, para aumentarlo. Mantener un pH equilibrado no solo garantiza la eficacia de los desinfectantes, sino que también ayuda a prevenir problemas como la irritación de la piel y los ojos en los nadadores.

Prevención de Algas y Otros Contaminantes

Además de la desinfección y el control del pH, los propietarios de piscinas también deben prestar atención a la prevención de algas y otros contaminantes que pueden afectar la claridad y la calidad del agua. Para evitar el crecimiento de algas, se utilizan productos químicos conocidos como algicidas, que se añaden regularmente al agua para inhibir su desarrollo.

Además, es importante utilizar clarificadores de agua para eliminar las partículas suspendidas que pueden hacer que el agua se vea turbia o poco atractiva. Estos productos ayudan a que las partículas se agrupen para que puedan ser filtradas más fácilmente, dejando el agua cristalina y brillante.